III.-INSOLACIÓN (GOLPE DE CALOR), TERMOPLEJÍA Y ENFRIAMIENTO GENERALIZADO.

Podemos definir la insolación como, la respuesta del organismo a una agresión producida por el calor. La causa principal es la acción directa y prolongada del sol sobre el organismo.

Los síntomas que presenta la persona que sufre una insolación podrían ser: dolor de cabeza, sensación de fatiga, sed intensa, náuseas y vómitos, respiración lenta, calambres musculares.

Actuación:

 

Definimos la termoplejía como la forma aguda y gravísima de termolesión por hipertermia exógena, causada por un aporte muy intenso de calor, a la vez que se impide la derivación del mismo. Esta se puede producir, por ejemplo, en un bombero, durante la extinción de un incendio.

Los signos y síntomas que se suelen presentar son :

  • aumento repentino e intenso de la temperatura corporal, hasta 44ºC (a partir de 41ºC puede ser letal),
  • ligero aumento de la presión arterial,
  • debilidad respiratoria,
  • descompensación de la secreción de sudor (sólo sirve para derivar el calor),
  • hipercinesia extrapiramidal,
  • parada de centros respiratorios y circulatorios,
  • parada cardiorespiratoria.

Actuación:

  • sacar al accidentado de la fuente de calor, lo antes posible,
  • retirarle las prendas de vestir,
  • mantenerle con la cabeza elevada,
  • aplicarle paños mojados con agua fría por todo el cuerpo,
  • darle a beber agua en pequeños sorbos, si está consciente, restituir pérdidas con suero oral, que prepararemos añadiendo a un litro de agua una cucharada de bicarbonato y una de sal.

 

El enfriamiento generalizado se produce cuando la temperatura corporal desciende a 33-34 ºC. La principal causa es la exposición a temperaturas bajas sin protegerse con suficiente ropa de abrigo. La persona en estas condiciones presenta: temblor, apatía y obnubilación.

Actuación: